Cambiando de gafas
Cada paso cuenta
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Cada paso cuenta

Ahora que se acerca el final del año, que es tiempo de pensar en propósitos, en objetivos, en buenos deseos…, yo quiero darte un tirón de orejas si eres de los que prefieren pensar que lo de cumplir sueños es solo para los valientes, o para los afortunados, o para los inconscientes…

¿Acaso crees que ese cantante al que admiras, que tiene tanto éxito, se levantó una mañana sabiendo tocar la guitarra y descrubriendo que tiene una voz tremenda, y se puso a vender discos como churros?

¿O piensas que ese que ha dejado su trabajo estable por emprender un negocio propio en algo que le gusta, tomó la decisión de un día para otro sin preparar un plan y evaluar los riesgos a los que se enfrentaba?

Me da pena cruzarme con tanta gente que ha renunciado a soñar. Personas que han abandonado los sueños que algún día tuvieron, y personas que ni siquiera se permiten descubrir cuales son esos sueños. Que prefieren lamentarse de no poder ser lo que otros sí han conseguido ser. Sin tomar cartas en el asunto.

Yo creo que nunca es demasiado tarde…

Escuché hace poco a una persona de 90 años que contaba cómo con 80, en una conferencia se dio cuenta de que llevaba mucho tiempo pensando que ya no podía hacer nada, pensando que le quedaba poco tiempo en su vida, y que no merecía la pena ponerse objetivos… Y diez años después contaba cómo tras esa conferencia decidió matricularse en la Universidad y estudió una carrera que hacía tiempo quería hacer…

Nunca es demasiado tarde. Así que deja de quejarte, deja de culpar a otros, deja de poner excusas y decide qué sueños quieres cumplir. Y no pienses si son los sueños del 2020… Son tus sueños, los tienes hoy, que podrás ajustar siempre que quieras, que podrás incluso abandonar, si así lo decides, pero que seas tú, de una manera consciente el que lo decidas. Y tras haber puesto todo de tu parte.

Entre sueños imposibles y pequeños sueños, hay un abanico de posibilidades, así que elige el tuyo (o los tuyos) y empieza a trabajarlos. Créetelos. Que no te ahoguen, pero que te alienten a avanzar.

Deben ser sueños que te permitan disfrutar mientras vas acercándote a ellos. Y por supuesto, deben ser sueños que si por lo que sea no se pueden cumplir, te dejen con la satisfacción de haberlo intentado.

Si tu sueño era tocar en una banda de rock internacional… igual tienes que matizarlo y redefinirlo, para que sea «tocar en una banda de rock» y ya estás descargándote tutoriales de YouTube y comprando una guitarra eléctrica para practicar en tu casa un poco cada semana.

Si soñabas con escribir un libro pero crees que no tienes la formación, ni una buena historia, ni la experiencia… a qué esperas para dar los primeros pasos? Habla con gente que sí ha escrito un libro, escucha entrevistas a escritores, busca tutoriales, apúntate a un curso de escritura… Empieza a dar pasos!!

Las excusas más comunes son «no tengo tiempo» y «no tengo dinero«. Tienes el tiempo, créeme y tú decides cómo invertirlo. Quizá puedes dedicarle a ese sueño sólo una hora cada semana, quizá 15 minutos cada día antes de dormir o levantándote 20 minutos antes cada mañana. Porque al cabo del año habrás dedicado 120 horas en avanzar en tu sueño. Quizá te parezca poco, pero es que cada paso cuenta!!

Si no tienes dinero, lo siento, pero a estas alturas no vale como excusa. Quizá no puedes hacer el mega máster del mundo mundial que está super reconocido en eso que quieres aprender… vale, a cada uno nos toca jugar desde nuestra realidad, así que busca en internet material, ve a la biblioteca de tu barrio y empieza. Renuncia a pequeños gastos cada mes, para ir sumando en esa hucha de tus sueños. Sí, quizá vayas más lento en el camino, pero estarás avanzando hacia ese sueño.

Porque cada paso cuenta. Y cuando llegue el momento en que surja una oportunidad, no te pillará por sorpresa. Habrás avanzado en tu camino y quizá un día te levantes siendo consciente de que tu sueño ya se ha cumplido.

Ahora que se termina el año, te propongo que dejes de hacer listas interminables de propósitos, de los que crees que te convienen, o «tienes» que hacer. Mi propuesta es que hagas una lista de sueños y que prepares el plan para avanzar hacia ellos (y no te digo «para alcanzarlos», te digo «para avanzar hacia ellos»).


Dentro de un año te pregunto qué pasó con esos sueños. Te parece? Feliz Navidad y Felices Sueños!!

Pd: Recuerda que puedes seguirme en Instagram como @mreginael y @cambiandodegafas

Nota: Foto de portada de Bartosz Gorlewicz para Unsplash

Puedes escuchar el podcast de este artículo a través del siguiente enlace:

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