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Ser auténtico

El 1 de julio publicaba en el blog un post («Bambú«) inspirado por un capítulo del libro de Mª José Rosselló, “Tu lienzo en blanco”.

Si has leído el libro, sabrás que en ese capítulo se dice que el bambú puede llegar a crecer más de 30 metros en un mes. Como yo había tenido alguna rama de bambú hace años, de no más de 30 centímetros, quise saber más de esa característica, si había diferentes tipos de bambú, en qué circunstancias crecía…

Si lees a menudo este blog, sabrás que cada post es una reflexión que yo hago sobre algo que he leído, una conversación, una conferencia, o algo que me ha pasado a mí misma… Siempre trato de informarme, de buscar recursos sobre los que apoyar mis reflexiones, y siempre, siempre, cito la fuente en la que me he apoyado para hacer mi reflexión.

El caso es que buscando información sobre el bambú y esta cualidad me encontré con muchísimos resultados en los que el texto era exactamente igual!, palabra por palabra!! Así que fui entrando en cada uno de ellos.

Puedes comprobarlo tú mismo. El texto en cuestión que es un cuento zen, empieza así:

 “No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riesgo constante. También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada, gritándole con todas sus fuerzas: ¿Crece, maldita seas!…”

En alguna de las páginas se indicaba explícitamente “hay un cuento zen que dice…», en alguna se hace referencia a otra página donde lo han leído, pero en varias no se dice nada, no se indica la fuente y está firmado por el autor del blog o la página. ¡¡Qué decepción!!

Me pregunto qué necesidad tiene alguien de escribir algo sin citar la fuente. Quieren apropiarse de la autoría? Copiar un texto no te convierte en escritor. Mientras no se descubra, quizá te valoren como tal, pero si te descubren será difícil recuperar la reputación.

¿Acaso lo hacen porque no ven valor en compartir algo que haya escrito otro?. ¿Por qué no compartir simplemente, o bien junto a una reflexión, pero siempre indicando la fuente?. Harás que ese texto, esa información, esa reflexión, llegue a través de ti a más gente y eso también es positivo y se valora.

Una vez más pienso en la necesidad de ser auténticos. No queramos ser lo que no somos. Que cada uno use sus talentos, los trabaje, los potencie, pero sin engañar. Si buscas aplausos, que sean merecidos.

Y tú? Has descubierto a algún impostor que se valía del talento de otros para llevarse la gloria?

(Photo del post by Ravi Roshan on Unsplash)

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