Cambiando de gafas
Ser valiente. Joven saltando entre rocas
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Ser valientes

¿Te consideras una persona valiente? ¿Qué te hace pensar que sí eres valiente? O en el caso de que hayas contestado que no, ¿por qué crees que no lo eres? ¿Qué te falta para serlo?

Los últimos meses he oído muchas veces como me asignaban ese calificativo. Que si soy muy valiente por haber decidido tener tres hijos (y tenerlos)… que si soy muy valiente por haber dejado mi trabajo indefinido, mi nómina mensual, mi puesto en una multinacional, por embarcarme en la aventura de Wave8.

(También es cierto que me han dicho «estás loca» por hacer esas mismas cosas… ¿Acaso valentía es sinónimo de locura…?)

Una amiga que se ha separado de su marido contaba que a menudo le dicen que ha sido muy valiente por haber dado el paso y permitirse ser feliz después de ello. Y ella dice que ojalá no hubiese tenido que pasar por ello. No quiere ser ejemplo de nada, aunque yo le digo que sí, que creo que es ejemplo de aceptación, de lucha, de constancia y de búsqueda de la felicidad.

Yo no me creo más valiente que nadie. Es más, estoy segura de que la valentía está dentro de todos y cada uno de nosotros. Porque todos tenemos que superar los obstáculos que surgen cada día. Todos hemos sido valientes en diferentes situaciones (muchos lo son a diario), aunque solo nosotros hayamos sido conscientes de ello, sin que nadie lo vea y lo valore.

Yo creo que ser valiente está en aceptar lo que la vida nos va poniendo delante a cada paso y hacer con ello lo que podamos, sin resignarnos. Está en no encadenarnos a lo que los demás opinen de nosotros y de nuestras decisiones. Está en seguir lo que nuestro corazón nos dice. En permitirnos perseguir nuestros sueños. Y perseguirlos de una manera responsable, analizando las consecuencias que pueden llegar, y luchando por hacerlo lo mejor posible.

En muchas de las ocasiones en las que he oído «qué valiente eres», lo que yo estaba interpretando era «yo no me atrevo a dar el paso porque me preocupa demasiado lo que pensarán de mí», o «no lo hago porque no estoy dispuesto a pagar el precio que eso supone», o «qué envidia me das, porque yo se que tengo que dar un paso y no sé cual es»…

¿Estás en alguna de estas situaciones? ¿Y si dejas de esconderte tras el escudo del miedo? ¿Y si dejas salir toda la valentía que hay dentro de tí? Lanzarse no es ser temeroso! Lanzarse es permitirse escuchar a tu corazón, olvidarte de las etiquetas que te puedan poner. Ser valiente está en buscar tu felicidad y la de los que están cerca de tí.

A qué esperas? Deja de esconderte! Prepárate para ese salto, el tuyo, el que sea!! Dar un salto no significa hacer las cosas sin pensar. Tienes que prepararte para ese salto, tomarte el tiempo necesario, y sobre todo creerte que puedes hacerlo. Debes soltar las cadenas del miedo que te están frenando y entonces reconocerás al valiente que llevas dentro. Y darás el salto sin importarte que te digan que eres valiente… o que estás loco.

Recuerda que eres más valiente de lo que crees. Cada día superas los obstáculos que surgen en tu vida, aunque no parezca algo grandioso, ahí estás usando tu valentía. Así que creértelo de una vez, Tú eres valiente!!

6 Comentarios

    • Regina Estévez

      Tanto como tú Ángela!! Todos somos valientes, en la medida que asumimos con responsabilidad el paso que queremos dar, no?
      Gracias por acompañarme socia!!

  • Susana Martín-Garea

    Bravo, Regina! Porque hay que tirarse a la piscina y hacer las cosas que a una le mueven y le cosquillean por dentro. Las mejores decisiones de mi vida, las más trascendentales, han nacido así, de una decisión valiente. Por mucho que yo me empeñara en decir que era pura inconsciencia. Pues, bendita sea, porque no me arrepiento ni media. Hay que lanzarse!

    • Regina Estévez

      Qué bien se siente uno cuando después de dar el salto se da cuenta de que era lo que tenía que hacer!!
      Yo insisto en que «Dar un salto no significa hacer las cosas sin pensar.» Durante muchos años he tenido la tentación de saltar, pero no tenía ni hacia dónde, ni cómo, ni con quien… Creo también que la intuición nos hace ver cuál es el momento adecuado. Y por supuesto, aprender de lo que pase después.

      Gracias Susana por comentar y muchos éxitos con El Malo Medusa!!

    • Regina Estévez

      No creo que tu salto fuese «al vacío». Probablemente haya sido a una piedra intermedia, a un punto de transición desde el que dar el siguiente paso. Sabrás cuándo ha llegado el momento de dar ese siguiente paso. Mucho ánimo y mucho éxito en esa búsqueda!!

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